Y en verdad que ha sido un desconcierto abordar la realidad.
Fuí fundando nombres y silencios que perdieron su valía cada vez que remontaba un nuevo ayer, y en lugar de estrellas tuve miedo, y en lugar de lluvia, sed.
¿Cómo se puede hallar la propia voz en medio de éste ruido?
Tengo muchas ganas de cantar canciones de amor y desamor hasta enronquecer.
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