Tengo tres días sin bañarme. Tal vez sea porque no quiero quitarme tus últimos besos y abrazos, tu piel de la mia. O porque el estoy tan consciente de mi desgraciado estado, que prefiero no mover ni un solo dedo, porque a fin de cuentas, ya nada va a cambiar, tú no regresarás a mi lado, ni me darás los minutos de felicidad que tanto ansío.
A final de cuentas, no es a éso a lo que le busco una explicación. Más bien, te la busco a ti, a nosotros. Aunque el nosotros, haya dejado de existir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario