Voy a amarte en silencio
a atesorar tus palabras en lo más íntimo de mi ser
y a esconder la mirada.
Haré de cuenta que mis oidos jamás te escucharon susurrar
que a mi piel no la hizo temblar el contacto con tus manos
que correr al anochecer para guarecerme en tus brazos
nunca hizo sentir emoción alguna a mi cansado corazón.
Fingiré (como sé hacer siempre)
que nunca quise quedarme a tu lado
ni vivir el resto de mis días
llenos de húmedos amaneceres.
Voy a amarte en silencio, como lo he venido haciendo
guardaré la memorias debajo de mi cama
esa que llegaste a habitar tantas noches
esa, que como yo, sigue inundada de tu aliento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario